En muchos libros es común encontrarse con los ex-libris. En la mayoría de los casos son estampillas que pueden indicar tanto la propiedad del libro como la autoría. Se caracterizan por la presencia de una imagen - muchas veces vinculada con la obra, con el lugar de origen del autor o con su ideología - y de la firma del autor. Su origen nos remite a la antigüedad, siendo el primer testimonio de la historia una placa de barro cocido con el nombre del faraón egipcio Amenhotep III que fue utilizada para marcar la propiedad de los rollos de papiro de su biblioteca. Hoy ha caído en desuso.
El que puede observarse es del libro El teatro de títeres de ALFREDO BAGLIO que forma parte de los libros de la colección.

